Tras conocerse el fallecimiento de la histórica referente de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, el intendente de Lomas de Zamora compartió una imagen junto a Daniela Vilar que recordó una de las visitas más significativas de Taty Almeida a Villa Fiorito, un barrio con el que construyó un profundo lazo a través de la memoria, los derechos humanos y la identidad popular.
Luego de la noticia de la muerte de Taty Almeida, Federico Otermín publicó en sus redes sociales una fotografía de la dirigente junto a la ministra de Ambiente bonaerense, Daniela Vilar, durante una actividad realizada en Fiorito. El mensaje del intendente evocó el compromiso y la trayectoria de una de las figuras más importantes de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia en la Argentina.
La imagen también puso en primer plano la relación especial que Almeida mantuvo con Fiorito a lo largo de los años. La referente de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora visitó el barrio en distintas oportunidades para participar de jornadas comunitarias, homenajes y actividades vinculadas a los derechos humanos, dejando una marca profunda entre vecinos, organizaciones y referentes locales.
Uno de los momentos más recordados fue su participación en actividades de homenaje a Diego Armando Maradona. En 2025, a cinco años de la muerte del ídolo popular, Taty recorrió lugares emblemáticos de la infancia del Diez, incluida su histórica casa de la calle Azamor, y participó de una jornada artística y cultural en la Sociedad de Fomento Darwin. Allí compartió con vecinos una reflexión sobre la memoria de los desaparecidos y el compromiso social que siempre identificó tanto a las Madres como al propio Maradona.
Además, Almeida había estado presente en la inauguración de un mural dedicado a su hijo Alejandro Almeida, militante social y estudiante de Medicina desaparecido durante la última dictadura. Aquella actividad, realizada en Fiorito, reunió a funcionarios, artistas, docentes, estudiantes y organismos de derechos humanos en una jornada cargada de emoción y memoria colectiva.
El homenaje compartido por Otermín volvió a poner en valor ese vínculo construido entre Taty y Fiorito, un barrio donde encontró afecto, reconocimiento y un espacio para seguir transmitiendo su mensaje de lucha. Su paso por la comunidad dejó una huella que trasciende el tiempo y que seguirá formando parte de la historia reciente de Lomas de Zamora.

