El Municipio de Lomas de Zamora puso en marcha una estrategia sostenida desde la gestion del intendente Federico Otermín, que convierte basurales y focos de contaminación en espacios renovados, donde la tierra vuelve a tener otra función: albergar árboles nativos y darle aire nuevo a los barrios.
Uno de los últimos frentes de trabajo estuvo en Fiorito, en la intersección de Defensa y Larrazábal. Allí se identifico un punto crítico, que después de un operativo integral, el paisaje cambió por completo. Se retiro la basura, se niveló el suelo y se incorporaron especies autóctonas que, además de embellecer, fortalecen el ecosistema urbano. También se sumaron tareas de paisajismo para darle forma a un lugar que los vecinos ya empiezan a reconocer como propio.
Lo que busca el programa, denominado Comunidad Lomas Limpia, junto a la Secretiaria de Ambiente es ir barrio por barrio, ya que cada zona tiene sus particularidades y sus puntos críticos, por eso las cuadrillas planifican los operativos según las necesidades puntuales de cada terreno y las demandas de los vecinos. El objetivo final no es solo dejar el lugar limpio, sino lograr que cada espacio intervenido quede forestado y cuidado, multiplicando así las áreas verdes en un distrito que históricamente tuvo déficit de pulmones urbanos.

